Volver al Blog

Creer

La Albirroja no nos pidió que creyéramos. Nos convenció.

Esta semana comienza el Mundial.

Y millones de paraguayos vamos a hacer algo que, hace no tanto tiempo, parecía una locura.

Vamos a creer.

Pero no porque sí.
No porque sea cool.
No porque alguien nos dijo que teníamos que hacerlo.

Vamos a creer porque vimos el camino recorrido.

Porque vimos a un equipo levantarse cuando los resultados decían que no.

Porque vimos cómo siguieron buscando cuando las posibilidades parecían escaparse.

Porque vimos cómo siguieron, cuando muchos ya se habían quedado al costado del camino.

Jugadores de la Albirroja celebrando juntos en el campo de juego

Cuando unos pocos sostienen la convicción

Hubo momentos en que parecía que solo ellos seguían creyendo.

Y tal vez ahí estuvo la diferencia.

Porque las grandes historias nunca empiezan cuando todos están convencidos.

Empiezan cuando unos pocos sostienen una convicción que todavía no tiene forma de realidad.

La fe sin evidencia puede ser ilusión.

Pero la fe respaldada por esfuerzo, trabajo y perseverancia tiene otro nombre: confianza.

Y eso es lo que este equipo construyó.

No nos regalaron esperanza.

La ganaron.

La ganaron después de cada derrota. Después de cada vez que decidieron seguir cuando era más fácil rendirse.

¿Dónde dejamos de creer demasiado pronto?

Por eso, esta semana, mientras alentamos a la Albirroja, vale la pena hacernos una pregunta.

¿En qué parte de nuestra vida dejamos de creer demasiado pronto?

¿Qué sueño abandonamos cuando todavía quedaba camino por recorrer?

Porque los imposibles rara vez desaparecen.

Muchas veces simplemente esperan a que alguien tenga el coraje de seguir insistiendo.

Y si vamos a creer, hagámoslo completo.

Sin medias tintas.
Sin condiciones.
Sin esperar garantías.

Y digámoslo fuerte, hasta gritando.

Como se dicen las cosas que uno siente posibles antes de que sucedan.

PARAGUAY CAMPEÓN.
Diego Centurión Campeón Mundial de Natación Master · Buscador de Imposibles
Compartir: