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Nadie te prepara para
lo que sucede después de ganar

Hay un momento del que nadie habla.

No es cuando perdés.

No es cuando dudás.

No es cuando estás cansado.

Es cuando ganás.

Cuando todo sale bien.

Cuando llegan los abrazos.

Los mensajes.

Las fotos.

Diego Centurión celebrando una victoria con los brazos en alto

Ese segundo donde pensás: “valió la pena todo.”

Y después… silencio.

"Me pasó después del mundial. Entrené como nunca, competí al límite, gané."

Y por un instante sentí que había llegado.

Pero ese instante duró menos de lo que esperaba.

Porque al poco tiempo apareció una sensación rara… difícil de explicar.

No tenía una meta.

Y sin darme cuenta, algo adentro empezó a quebrarse.

Había llegado a uno de los puntos más altos posibles.

Y aun así… no alcanzaba.

Buscar lo siguiente

Entonces hice lo que siempre había hecho: buscar lo siguiente.

Otra meta.

Otro objetivo.

Otro “ahí”.

Pero esta vez me frené en una pregunta incómoda:

¿Y si el problema no es querer más?

Porque siempre reaccioné igual.

En el trabajo… logro algo y ya estoy pensando en lo próximo.

En el deporte… mejoro una marca y a los dos días quiero bajarla otra vez.

Y mientras tanto, una frase silenciosa que se repite: “cuando llegue ahí… lo voy a disfrutar de verdad.”

Pero cuando llego… ya estoy en otro lugar.

Modo espera

Ahí entendí algo que no se entrena en la piscina ni en el gimnasio:

El problema no es la ambición.

Es poner tu bienestar en algo que todavía no existe.

Eso tiene otro nombre. Vivir en modo espera.

A la espera del resultado.

A la espera del reconocimiento.

A la espera de “llegar”.

Pero la vida no es una sala de espera.

Está pasando ahora.

Mientras corrés detrás de algo más.

"No dejé de ponerme objetivos. Pero dejé de permitir que esos objetivos me roben el presente."

Porque cuando dejo de necesitar que el resultado llegue para sentirme pleno… algo cambia.

Entreno igual de fuerte.

Compito igual de intenso.

Pero ya no estoy corriendo vacío.

Y eso… se parece mucho a la libertad.

Eso es lo que me repito cada vez que voy detrás de un nuevo imposible.

Diego Centurión Campeón Mundial de Natación Master · Buscador de Imposibles
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